domingo, 6 de marzo de 2016

Territorio interior



Este proyecto parece asentarse en la complejidad de percepción que se consigue al alterar la escala de ciertos elementos. Esta falta de referencias escalares está unida a un interés constatado por la representación sobre un plano de cualquier tipo de geografía. Se incluye también en este trabajo la preocupación por nuestra materia interior, por la esencia de la que estamos hechos, y que nos convierte a cada uno de nosotros en un mundo único e irrepetible. Esta cuestión microscópica se enlaza con el universo telescópico, que es también uno de los temas recurrentes favoritos del autor. Este trabajo está basado en la sangre y el cuerpo, y las distintas maneras de acercarse a su percepción a través de símiles como mapas y planetas.


El microcosmos que conforma la sangre que nos inunda, a una escala a la que no estamos acostumbrados a observar, a través del microscopio, nos ofrece un nuevo universo, un territorio interior, desconocido y desconcertante, de escenas imprevistas e irrepetibles. A medida que nos acercamos más y más a ese universo, las imágenes obtenidas pueden parecerse a las anteriores, pero a un nivel cada vez más aproximativo, de igual manera que los fractales mantienen su forma al reducir su escala, en un empeño de autosimilitud. Estas imágenes, en sí mismas, o fusionadas con escenas del mundo a escala natural, crean una serie de nuevas ilusiones plásticas muy sugerentes.

"Planeta padre"

"Planeta nadre"

"Planetas cercanos I"

"Planetas cercanos II"

"Planeta ventral"
 
"Isla corpórea"
 
"Isla Perdida"
 
"Mapa interior I"

"Mapa interior II"







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