sábado, 5 de marzo de 2016

Cartografía humana



            Individuo, lugar y objeto, son los tres pilares en que se asienta el arte de todos los tiempos. Cuando a uno de esos tres elementos se le otorgan atribuciones de cualquiera de los otros dos, el universo simbólico se amplía exponencialmente. Las combinaciones son muy variadas. Se le pueden aplicar al individuo rasgos básicos del lugar, territorializándolo. Esta opción es la base de este proyecto actual de investigación y creación, denominado genéricamente “Cartografía Humana”.

            Partiendo de la idea de hombre como territorio, el autor investiga a través de las acciones que realizamos, que marcan nuestra evolución y nuestras relaciones con los otros individuos/territorios. Así, cada hombre se construye a sí mismo como territorio. Cada terreno conquistado o perdido, cada espacio compartido con nuestros afines,… deja unas marcas, que se consolidan como nuevas geografías.

            Plásticamente, el autor trabaja con las huellas que el cuerpo humano puede dejar en un soporte a través de diversas materias pictóricas, configurando geografías de identidad. La categoría de estas obras es de puro índex, término que utiliza Philippe Dubois para definir la fotografía en su libro “El acto fotográfico”. Como las fotografías, estas obras son huellas directas de la realidad. El resultado no es por tanto una representación de otra cosa, sino una presentación en sí misma, resultado de una miniacción que deja un registro plástico. Los referentes del autor son tan antiguos como las manos impresas sobre las paredes de las cavernas. Si consideramos al individuo como territorio, cualquier acción sobre él se convierte por definición en una obra de land art. Las huellas del autor son así el registro primario de una acción sobre el terreno.

            Tras el surgimiento de estos territorios aparece el impulso racional que se afana en cartografiarlos a través de diversos signos, en un intento de orientarnos y poder dirigirnos a tierra firme, o no... Es el momento de las líneas de rumbo, de la rosa de los vientos, de las curvas de nivel, de las coordenadas, que transforman un paisaje en un mapa. Es la forma de vestir a la geografía.

            Individuo, transformado en lugar (territorio), materializado en objeto (mapa)… El interés del autor por este tipo de intercambios de categorías en lugares fronterizos ha sido una constante en sus últimos proyectos. Como lo ha sido también su interés por las escalas ambiguas que cuestionan el antiguo concepto del hombre como referente escalar de todo el universo. Toda esta cartografía nos habla de nuestra experiencia pasada, de nuestros posicionamientos, de nuestro interés por ser localizados o no, de nuestros objetivos,… Así, el mapa se convierte en el reflejo de nuestra vida, y toda vida es subjetiva como, por supuesto, todo mapa.

"Tela con hilo de ruta"

"Mapamundi II" ADQUIRIDO

"Niveles de transparencia IV" ADQUIRIDO


"Cartografía humana en amarillo I"

"Cartografía humana en amarillo II"
"Cartografía de Paula Romero Elvira" ADQUIRIDO
"Habitación para dos"

"Sutura"


No hay comentarios:

Publicar un comentario